jueves, 28 de julio de 2011

PRESENTACIÓN

INVESTIGACIÓN
CLÍNICA
PSICOANALÍTICA




Coordinadores Dres. L.Allegro y A. Perrotta

Se exponen a continuación los comentarios del GICP al diálogo de la Secretaría Cientifica de APA sobre lo actuado en relación al material clínicod Greenson. El texto del diálogo se publica al final.

PRIMER COMENTARIO

Podemos señalar que hay dos conceptos que se destacan en este diálogo de la Secretaría Científica: el acting-out del paciente o del analista y las ocurrencias del analista.

El acting del paciente.
El acting fue conceptualizado durante mucho tiempo como un ataque al análisis, al analista y/o al vínculo entre paciente y analista. Hoy pensamos en una forma diferente. Consideramos que el acting constituye un tipo determinado de comunicación, o sea que es un significante que contiene un significado al que es necesario descubrir y verbalizar.. El significado se canaliza por intermedio de la acción y de la musculatura estriada y generalmente encierra un contenido más complejo y más rico que el significado canalizado por la palabra o el discurso. Es importante captar dicho contenido porque generalmente se refiere a un acontecimiento de alta significación. No es difícil que “contenga un drama” que no puede ser verbalizado por el analizando. Llevarlo a la verbalización produce en el analizado un cambio de nivel de simbolización comunicacional que le permite avanzar en su nivel de desarrollo madurativo. Generalmente promueve en el analista un incremento de su reacción emocional, cosa que lo obliga a someterse al training de su análisis personal. Consideramos que esto es lo que le dio al acting del paciente, “mala prensa”.

Las ocurrencias del analista.
La ocurrencia o mejor, las ocurrencias merecen una consideración muy importante. Ella constituye la fuente de todo descubrimiento. En psicoanálisis la conocemos como el producto de la “atención flotante” y de la “asociación libre” del analista. Es obvio pensar que es el fruto de su intuición. A. Einstein la llamó “intuición libremente especulativa” y constituyó el método que lo llevó a los descubrimientos importantes y a la invención de la teoría de la relatividad que cambió el mundo de la física y provocó una nueva concepción del universo.

Las ocurrencias del analista tienen un estatus diferente desde que manejamos el concepto de contratransferencia. Antes, cuando el psicoanalista no conocía claramente dicha contratransferencia, observaba al paciente con el supuesto de que él –o sea la persona del analista- no estaba influyendo activamente sobre el fenómeno observado. Por lo tanto era lícito suponer que sus ocurrencias –las del analista- eran pensamientos personales independientes de lo que le ocurría al paciente. Hoy sabemos que eso no ocurre: el analista influye sobre el analizado, y este a su vez, influye sobre el analista. Por lo tanto las ocurrencias del analista están promovidas por el analizando en mayor o menor escala. Lo importante es que las ocurrencias contratransferenciales del analista requieren ser procesadas convenientemente en forma útil y constructiva para el paciente.




SEGUNDO COMENTARIO
OBSERVACIONES, OCURRENCIAS Y CONTRATRANSFERENCIA



En los comentarios que sobre el material de R. Greenson envió la Secretaría Científica hay dos de singular interés: a) ¿son siempre un “acting” las ocurrencias del analista en el campo transferencial-contratransferencial? y b) ¿son estas ocurrencias una lectura de inconsciente a inconsciente?

Esta preocupación representa a un grupo de colegas que desea mantener fidelidad al modelo freudiano, considerando que Freud pensaba que el psicoanálisis se incluía dentro de las ciencias naturales, cuyo modelo era la física. Este modelo establece que el conocimiento surge de la observación, que esta debe ser neutral y que el observa-dor no interviene en la experiencia. En consecuencia, lo que sucede en el analista no tiene relación alguna con el proceso analítico y, por lo tanto, el empleo de las propias ocurrencias es, por lo menos, una actuación indebida. En esta concepción se da de suyo que no hay lectura de inconsciente a inconsciente y que lo que piensa y siente el analista es de su única incumbencia. El cuadro se completa con la obligación del pa-ciente de verbalizarlo todo lo que (Breuer mediante) excluye cualquier pasaje a la ac-ción.

Nuestra opinión es bastante diferente ya que, en la historia del psicoanálisis, M.Klein demostró que la asociación libre en los niños se hace a través de la acción – el juego- mucho más que con palabras. Con Klein la observación dejó de ser un fenómeno ais-lado de hechos para ser un complejo conjunto de experiencias que hace pensar al analista mucho más allá de lo que puede observar.

Al mismo tiempo, consideramos que la versión negativa del “acting” de los comienzos del psicoanálisis ha sido reemplazada, gracias a la experiencia clínica, por el concepto de “acción al servicio de la comunicación”. No siempre las personas pueden verbalizar y no siempre tienen tiempo interno para hacerlo, pero la necesidad de comunicar pue-de tener una urgencia que justifique el empleo de la acción por sobre las palabras.

En la relación analítica el paciente transmite a su analista los contenidos complejos de experiencias, de los cuales solamente algunas partes pueden ser contenidas por las palabras. El ser humano dispone de infinidad de medios de comunicación no verbales que son mucho más antiguos que la palabra.

Freud señaló que todos tenemos algo que nos permite comprender a los demás y hoy podemos decir que esto es, precisamente, la base de la contratransferencia. No se trata de que la observación no sea un instrumento útil pero el desarrollo no sólo del psicoanálisis sino de la ciencia misma ha ido demostrando que es un instrumento par-cial y que, con frecuencia, conduce a errores importantes (Hume, Einstein )

Es necesario destacar, sin embargo, que para el analista los datos que le proporciona la “intuición libremente especulativa” (a los que pertenecen las ocurrencias, asociacio-nes, sensaciones, etc.) no son usados como lo haría un lego, sino como lo hace un psicoanalista formado que cuenta con criterios clínicos y de investigación que le dan una intuición “educada”. El analista no “pasa a la acción” ingenuamente sino que so-mete sus ocurrencias a un juicio crítico basado en su esquema conceptual, referencial y operativo (E. Pichon Rivière).



DIALOGO DE LA SECRETARÍA CIENTIFICA CON LA POBLACIÓN

Este diálogo reúne lo trabajado en los Encuentros Científicos Institucionales de los mar-tes 7 y 14 de junio. En esta ocasión, el material clínico fue el de Ralph Greenson, ex-traído del artículo: El destino de las ideas nuevas en Psicoanálisis, publicado en la Re-vista de Psicoanálisis. XX
El tema central propuesto este año por la Secretaría Científica es: El Analista, Instru-mento de su Práctica.
En Junio, se abordó el tema de la escucha.
El martes 7 el Dr. Fidias Cesio aportó su texto escrito y el Dr. Andrés Rascovsky abrió el diálogo, al cual luego se sumaron los colegas que deseaban participar.
La tarea continuó en los pequeños grupos; los cuales aportaron las preguntas que serían retrabajadas por la Lic. Mónica Hamra y el Dr. Marcelo Salusky.
Al martes siguiente, ambos colegas retomaron las preguntas haciéndonos saber sus po-sicionamientos al respecto. Esto abrió el diálogo al resto de los presentes.

Las preguntas fueron:
1- ¿Cómo escuchamos los analistas las intervenciones de otros analistas, dejando de lado nuestras propias posturas teóricas? ¿Podemos dejar de lado nuestras propias teorías y aceptar nuevas teorías? ¿Cómo escuchamos la lectura que hace Cesio del material y cómo escuchamos la lectura que Andrés Rascovsky hace del material de Greenson?
2- ¿Podemos tomar la ocurrencia del analista, como un enactment, como un ac-ting-out, o como una lectura de inconsciente a inconsciente?
3- ¿El analista, la persona del analista puede agotar las posibilidades transferenciales del paciente? (¿Se puede transferir todo sobre la persona del analista?)
4- Se destacó la idea del acting de Greenson y de estar atento a los acting que se co-necten más a menudo de lo deseable.
5- Se destacó la importancia de la lengua materna y todo lo que ella trasmite. Lo inefa-ble de una experiencia de tradición, historia, legado musical, solo trasmitido en lengua materna.
6- Múltiples significados del cambio de lengua en los análisis.
7- Las ocurrencias del analista que se producen en el campo transferencia-contratransferencia, siempre es un acting?
8- ¿Los actings, siempre son negativos?
El material clínico de Ralph Greenson, muy breve por cierto, se centra en un momento particular del análisis de una joven mujer. Luego de un año de tratamiento, (transcurrido según nos dice el autor, en forma normal, en un nivel edípico), el analista comienza a percibir un estancamiento en el proceso que lo conduce a un creciente sentimiento de frustración. La paciente ha comenzado una relación con un hombre casado y el analista nos dice que considera este vínculo compulsivo como un acting out de su relación con él. Nos informa que ante el comentario de la paciente de que había tenido un sueño en alemán (su lengua materna), decidió de un modo que a él mismo le pareció impulsi-vo, indicarle a la paciente que relate el sueño en alemán y que continuaran el análisis en esa lengua. Greenson informa que esta decisión de él, condujo a la aparición de nuevo material, preedípico en este caso, y a una modificación de la relación de la paciente con su vínculo externo.
A partir de este material, se produjeron, tanto en los plenarios como en los grupos, in-tervenciones que buscaron focalizar nuestra manera de comprender la escucha.

Dos líneas principales abren el campo:
1) ¿se trató de un acting del analista con efecto negativo para la profundización del proceso analítico? ¿Debemos buscar el origen del acting del analista en su insuficiente autoanálisis, y por lo tanto, su falta de reconocimiento de su propia participación en la génesis del acting de la paciente?
2) ¿La intervención espontánea del analista indicando la continuación del análisis en alemán implicó un impulso a la integración y al desarrollo del análisis?
Estas diferencias de enfoque se desplegaron en los debates posteriores.
Otro tema trabajado fue el de la cuestión de los idiomas en el análisis, y la importancia de la lengua materna:
Por un lado se afirmó que soñar en alemán tiene la intención de expresar algo de la in-fancia; así soñar en alemán es retornar al idioma materno; y es importante diferenciar lengua materna de la lengua de origen. La primera sería aquella que está apegada al cuerpo, por lo tanto es lógico apelar a la lengua materna para expresar lo más sentido. La lengua de la madre y la de adopción (alemán-inglés respectivamente) van en parale-lo, no se interfieren entre sí, pero pueden producir disloques en el psiquismo del pacien-te; los distintos idiomas que puede utilizar un paciente tienen importancia cuando se trata de pacientes que han migrado, pues el idioma de la infancia (el de origen o mater-no) aludiría a lo preedípico y el idioma adoptado a lo “adulto”; también puede ser con-siderado como la expresión de su mundo, es decir la otra escena, la de lo pulsional.
Una vez más, desde otro vértice, aparecen también las consideraciones referidas a lo resistencial:
El sueño en alemán, es considerado como un logro de una resistencia efectiva, cuando la paciente tuvo dificultades para hablar apeló al idioma de origen-el alemán-.
Afirmándose que si se presta demasiada atención a la palabra y en qué idioma se la ex-presa, se puede perder la posibilidad de entender el significado.
Otro tópico importante fue el de la ocurrencia. Es un tema, que recorre nuestro trabajo en este año, ya que ofrece sin duda un gran valor en la práctica clínica en la me-dida en que permite al analista una expresión espontánea. Al mismo tiempo, se corre el riesgo de dejar de lado todo método compartible y confiar excesivamente en las ocu-rrencias espontáneas del analista. Habitualmente, los casos trabajados muestran los efec-tos benéficos de esos episodios. Estos diferentes puntos de vista se plasmaron en las intervenciones que se produjeron en los debates en los grupos
Se sostiene que las ocurrencias del analista, pueden ser las que abren nuevos caminos en los análisis que se vivencian como estancados; pero, para otros, se considera que la imposición del analista a que cuente el sueño en alemán es una grave intrusión que le quita libertad de expresión a la paciente; la ocurrencia del analista formó parte de una resistencia que lo llevó a escuchar e interpretar que el enamoramiento con el amante es sólo un acting-out de la paciente.
Se planteó que también hay que tener en cuenta un tipo especial de resistencia que se produce en las sesiones y que se constituye con la participación de las resistencias del analista y las del paciente dando lugar al baluarte en el campo transferencial, con lo cual se llega a la ilusión de que se está analizando cuando en realidad no hay proceso analíti-co. En esos casos falta una segunda mirada, es decir que el analista se disocie operati-vamente y vea qué está pasando en esa pareja analítica que se encuentra en situación resistencial.
Esa imposición del analista para que la paciente cuente el sueño en alemán, es conside-rada por algunos un acting pues el analista se dio cuenta, a posteriori.
Se sostuvo que es importante para no llegar a la actuación, que la producción de los dos aparatos psíquicos que trabajan en la sesión no quede indiscriminada.
En esta misma línea, se afirmó que el supuesto estancamiento del proceso analítico, mencionado en el caso, es una opinión del analista, resultante de sus resistencias. Estas le perturban la atención flotante, y son consecuencia de los efectos de las transferencias y contratransferencias. Si no las analiza es posible que se permanezca en la descripción del material manifiesto.
Como resultado de lo recién expuesto quedaron planteadas las siguientes preguntas:
¿Cómo se puede llegar a la comprensión de los materiales ocultos y sepultados, cómo es el abordaje y los caminos para acceder a ellos y que se tornen accesibles a la interpreta-ción, para que no queden como enunciación de una teoría?
-¿Cuáles son los límites tanto en el concepto contratransferencia como en la tarea analí-tica para que el analista no se pierda y busque en sus propias significaciones y no en las del paciente? Esto se verifica en el pedido de que la paciente se exprese en alemán, pe-dido que responde a un deseo del analista y también cuando interpreta que para la pa-ciente la madre es un ser no apetitoso, ¿no es apetitoso para quién?
En la reunión se tomaron posiciones acerca de tomar el relato de la sesión como metáfo-ra de lo actual y utilizar la historia como metáfora para trasmitir los conflictos incons-cientes. Se destacó que parecía excesivo tomar la descripción de Greenson acerca de “mujer inteligente y atractiva” para hablar de que el mismo se hallaba atraído o en trans-ferencia erótica con la paciente.
Se preguntó, (y la pregunta quedo abierta) si la totalidad la experiencia de un paciente podía ser transferida sobre la persona del analista.
Se relacionó la frustración de Greenson por no poder influir sobre la adictiva relación con el amante, con una suerte de actuación del mismo respecto de un intento frustrado de educar los esfínteres de la paciente que seguía sintiendo placer por lo anal. Es decir la frustración de Greenson por no poder educar a la sucia en Alemán y convertirla en la refinada en Inglés. (En versión de la actuación de Greenson: que la paciente no tenga adicciones por hombres casados)
Se mencionó la posibilidad de que Greenson al llevar adelante este impasse del análisis en Alemán con los significados anales y orales que surgieron en la paciente, los cuales Greenson tradujo a su propia lengua materna, pudo sumergir a ambos integrantes de la pareja analítica en un estado de actuación pulsional en el cual ambos satisficieron aspec-tos pregenitales. (por lo cual Greenson sentía estar transgrediendo algo) Pero estos as-pectos en apariencia pudieron ser elaborados y la paciente pudo integrarlos, puesto que concluye contando que el idioma terminó sin condicionar el material o la conducta de la paciente.
Se comenzó a desarrollar el concepto de enactment, como una categoría teórico-clínica no muy utilizada en nuestra institución, y que parecería ser de utilidad para dar un mar-co conceptual a los fenómenos clínicos de los que nos ocupamos. Ofrece otro modo de encarar la escucha, y las ocurrencias del analista. Así, se consideraría la imposición del analista de continuar el análisis en alemán como un enactment, en caso de que hubiera habido un movimiento posterior en el cual él reconociera que se vio llevado a actuar por algún aspecto repetitivo de la paciente, no comunicado verbalmente. Por esta vía se re-toma el tema ya trabajado de la comunicación de inconciente a inconciente. Otro modo en que se expresó una idea relacionada es a través de considerar a toda intervención como fruto de un proceso secundario infiltrado por el proceso primario.


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